En una parodia, arrojaron el agua de un orinal a
la tribuna y mojaron a Revilla, que también fue abucheado
JAVIER/REINOSA
El 'Día de Campoo' fue aprovechado para
reivindicar ante el presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel
Revilla, soluciones a los principales problemas de la comarca
campurriana. Mientras numerosos vecinos de Valdeolea, equipados con
camisetas de rechazo al proyecto de coincineración de Alfa,
abuchearon al presidente del Ejecutivo al acceder a la tribuna para
presenciar el desfile de carretas, la Comisión Sanitaria de Campoo
reclamó un 'hospital de referencia'. Los 'actores' de una parodia
reivindicativa arrojaron el agua de un orinal a la tribuna y mojaron a
Revilla y a otras autoridades.
Tras comenzar el desfile de carretas típicas, y
mientras se distribuían entre el público pegatinas en demanda de un
hospital, se dio lectura a un manifiesto a través de la megafonía
municipal, en el que la comisión censuraba a Revilla y a la consejera
de Sanidad, Rosario Quintana, por la inexistencia de soluciones «para
acabar con el grave problema hospitalario que padece nuestra comarca
desde hace demasiado tiempo». El manifiesto subraya la «absoluta
indignación originada en la frustración derivada de la incomprensión
y falta de sensibilidad mostrada por la Consejería de Sanidad»
Huelga general
El manifiesto subraya que si en los próximos días
no existe un pronunciamento favorable a estas demandas «llevaremos a
cabo las manifestaciones y la anunciada huelga general en la comarca».
Tras la lectura del manifiesto, el alcalde, José Miguel Barrio,
presidente de la comisión, entregó el documento al presidente cántabro,
Miguel Ángel Revilla.
Durante la jornada fueron varias las estampas
alusivas al tema hospitalario. Un grupo hizo una parodia de una
intervención quirúrgica a cargo de un médicos de los viejos
tiempos, enfermeras y un enfermo en una camilla.
Tras escenificar la parodia frente a la tribuna
presidencial, arrojaron el agua contenida en el orinal del 'enfermo',
contra la tribuna que ocupaba Miguel Ángel Revilla, que se vio
salpicado por el agua