El Mundo, 7-11-2004
MADRID.– La ministra de Medio Ambiente, Cristina
Narbona, alertó ayer sobre los riesgos de los productos que contienen
sustancias tóxicas, «que se encuentran dentro de la cadena
alimentaria y en los electrodomésticos, entre otros», y destacó que
«en España mueren por el cáncer ligado a la exposición a
sustancias cancerígenas un número de personas cuatro veces superior
a las que fallecen por siniestralidad laboral».
En este sentido, añadió que actualmente muchas
mujeres se están viendo afectadas en su sistema reproductivo por
sustancias que son «disruptores endrocrinos» que hacen que sean
menos fértiles, lo que está comprometiendo la capacidad de tener
hijos de las parejas jóvenes, al producirse también una disminución
de la calidad del esperma.
Durante la jornada «20 años de Bhopal: la
tragedia», la responsable de Medio Ambiente aseguró que accidentes
químicos como el ocurrido en esta localidad india «han seguido
pasando y pasan en nuestro días, aunque sea quizás de forma más
silenciosa». Además, resaltó que se ha aprendido «poco» de esta
catástrofe y apeló a «la responsabilidad de todos» para evitar que
vuelva a suceder.
Narbona reclamó, en este caso, que las personas «asuman
responsabilidades como consumidores y ciudadanos» y no se queden en
meros espectadores sino que «busquen información sobre, por ejemplo,
lo que comen». Así, se comprometió también a corregir «las
lagunas de información a los ciudadanos» que puedan existir desde la
Administración.
Los ciudadanos están cada día más expuestos a
sustancias químicas tóxicas. De hecho, sábanas y colchones están
tratados con productos químicos que pueden dañar el sistema inmunológico
y causar defectos de nacimiento. Esos mismos compuestos se encontrarían
en alfombras, muebles, móviles, ordenadores y televisores. Los cosméticos,
el champú, la espuma de afeitar y hasta las cortinas de la ducha nos
acosan con más de lo mismo. Igual que los líquidos de limpieza, los
detergentes, los recipientes antiadherentes y el jabón del
lavavajillas