Ganaderos de Campoo advierten de que el sector se iría ''a pique'' si se ''dispara un escándalo'' por contaminación de Alfa.

El presidente de la Cooperativa Campoo-Los Valles, Álvaro Peña, advirtió hoy de los peligros que podría encontrarse el sector ganadero de la comarca por la "incineración de residuos tóxicos y peligrosos" en la planta de Cementos Alfa en Mataporquera y auguró que, "si se desatara un escándalo en la zona" por las emisiones, el sector ganadero de Campoo "se iría a pique".

Europa Press 25/02/2005 13:56

Peña hizo estas afirmaciones momentos después de visitar en Santander a los dos ecologistas que han iniciado una huelga de hambre contra el proyecto de sustitución de combustible de Cementos Alfa. Junto a Peña, acudieron a la parroquia del Barrio Pesquero, donde se encuentran Alberto Sáenz y Bernardo García (los dos ecologistas), otros representantes de la cooperativa, de la asociación de apicultores APICAN y de los sindicatos agrarios UPA y COAG, además de vecinos de la comarca.

En declaraciones a Europa Press, el presidente de la cooperativa hizo un llamamiento al Gobierno regional para que tenga en cuenta en su decisión sobre Alfa el peso que la ganadería tiene en la zona. De hecho, según Peña, el sector engloba a más de 600 familias, lo que lo convierte, junto a Sidenor, en una de las "empresas más importantes" de la comarca que, además, contribuye a evitar el despoblamiento de los núcleos rurales.

Asimismo, subrayó que la ganadería "hoy por hoy todavía está pagando las consecuencias" de la crisis de las vacas locas y consideró por tanto que "no es el momento" para "volver a ponerla en peligro con otro escándalo alimentario" por las emisiones de Alfa.

Por todo ello, el presidente de la cooperativa demandó al Ejecutivo que no conceda permisos a Cementos Alfa, una empresa que, según dijo, ya "gana dinero a espuertas".

HUELGA DE HAMBRE

Respecto a la huelga de hambre iniciada por los dos ecologistas, Álvaro Peña reconoció que personalmente no comparte la idea y que con anterioridad trató de disuadirles por el "riesgo para su salud" que conlleva. De todas maneras, confió en que ese riesgo sirva para "llegar a la conciencia del Gobierno de Cantabria".

Por su parte, Bernardo García explicó a esta agencia que después de algo más de dos días de ayuno están entrando en una "fase de estabilización", aunque su compañero, Alberto Sáenz, tuvo dolores de cabeza durante la tarde de ayer.

Finalmente, resaltó que aunque sólo fuera por las muestras de cariño y apoyo que están recibiendo, merecería la pena la acción que han emprendido.