José Luis Hernando de las Heras/02-03-2005
Sr. director:
La democracia es norma pero también conducta y
ante todo exige el principio de escuchar y de ser escuchado,
principio que no puede ser sometido a discusión.
Ni siquiera se pueden justificar las malas
formas porque las formas son la expresión de los principios que
dan al ser humano identidad propia. Por ello, podríamos asegurar
que las formas ponen cara a los principios en los que éstas se
asientan.
El día 23 del presente mes, dos miembros de la
plataforma contra el proyecto de Revalorización o Incineración
de Cementos Alfa se encierran durante siete días en la parroquia
del Barrio Pesquero de Santander en huelga de hambre para
reivindicar su derecho a ser oídos y escuchados por el Gobierno
Regional de nuestra Comunidad Autónoma.
Después de 14 meses de movilizaciones, 22.000
firmas en contra de la iniciativa de Cementos Alfa, 6.000
alegaciones al proyecto, e infinidad de charlas y mesas redondas,
siguen sin ser escuchados, utilizándose el silencio como forma de
respuesta y todo ello con el fin de manifestar por qué el
proyecto empresarial de Cementos Alfa puede perjudicar la salud de
los ciudadanos y ciudadanas, así como deteriorar la imagen y
economía de la comarca campurriana.
La salud no puede ser cuestionada por nadie. La
diversidad de posiciones existentes sobre este proyecto
empresarial (incluida la sindical) requiere la intervención del
Gobierno regional, intervención apoyada en la comunidad científica
desde su diversidad académica y de opinión sobre el asunto,
diversidad que también necesita ser escuchada y confrontada entre
y por aquellos que mantienen diferencias de criterio.
El encierro o la huelga de hambre es el último
recurso de protesta y nos plantea que algo no funciona en nuestra
sociedad y, por ello, instamos al Gobierno de Cantabria a escuchar
a los colectivos que se posicionan contrarios al proyecto de la
cementera Alfa de Mataporquera.
En su nombre y en el de sus convicciones están
encerrados y en huelga de hambre esas dos personas y compañeros,
Bernando García y Alberto Sáenz, ciudadanos que merecen nuestro
respeto y apoyo.
Secretario de Acción Sindical, Salud Laboral y
Medio Ambiente de UGT de Cantabria