| El Gobierno aprueba con condiciones la declaración de impacto ambiental de Alfa. | |||||
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La Consejería de Medio Ambiente autoriza la incineración de
residuos de forma progresiva pero la cementera tendrá que seguir un
plan de control y vigilancia
Después de meses de espera, de concentraciones, de reuniones y de
informes, por fin hay una respuesta por parte del Gobierno. La
Consejería de Medio Ambiente ha emitido una declaración de impacto
ambiental que, como ya adelantó EL DIARIO MONTAÑÉS, aprueba el
proyecto de incineración de residuos de Cementos Alfa en Mataporquera,
pero condicionada a que la empresa introduzca algunas modificaciones
para atenuar el «impacto ambiental». El Boletín Oficial de
Cantabria (BOC) publicó ayer, jueves, una resolución que recoge la
declaración de impacto ambiental emitida por la Dirección General de
Medio Ambiente, que es previa a la concesión de la Autorización
Ambiental Integrada y a la administrativa para la ejecución del
proyecto.
Momentos después de conocer la noticia, la empresa subrayó, a través de un comunicado, que «la Administración ha dado un paso importante y novedoso encaminado a alcanzar un desarrollo sostenible, en el que debe coexistir en armonía la sociedad, el medio ambiente y la industria». Por su parte, el alcalde de Valdeolea, Ángel Calderón, señaló que «confío en la decisión de los técnicos de la Consejería porque son los que entienden del tema. Cuando vengan a pedirnos la licencia de obras, se la daremos sin problemas porque hay un informe que lo autoriza». Según se recoge en el BOC, el proyecto presentado por Cementos Alfa consiste en «la utilización de combustibles de sustitución en sus instalaciones de Mataporquera para cubrir una parte del aporte energético necesario para fabricar 'clinker' (un componente del cemento que se compone de caliza y arcilla), mediante la valorización energética de residuos, procedentes de instalaciones gestoras autorizadas». La Consejería de Medio Ambiente impone a la empresa una serie de medidas correctoras y recomendaciones para «asegurar la minoración de los posibles efectos ambientales negativos a fin de que la realización del proyecto pueda considerarse ambientalmente viable». En concreto, la Administración obliga a la empresa a sustituir los combustibles progresivamente y a realizar un plan de vigilancia y control ambiental. En el caso de que las mediciones determinen perjuicios para la calidad ambiental, la empresa deberá disminuir el porcentaje de residuos que incinera. Correcto funcionamiento Este plan supondrá la ejecución de un control periódico que asegure el correcto funcionamiento de las instalaciones y procesos proyectados, que hará especial incidencia en los posibles problemas relacionados con la recepción y el almacenamiento de los residuos líquidos, su alimentación al horno de 'clinker' y su posterior quema. La empresa está obligada a remitir a la Dirección General de Medio Ambiente un parte de incidencias en la fase previa a la puesta en marcha del proyecto y otro, anual, sobre la implantación de las medidas correctoras, el cumplimiento de la legislación y las afecciones del proyecto sobre el medio. La Consejería de Medio Ambiente exige a Cementos Alfa la protección del sistema hidrogeológico, para garantizar que no contaminará las capas freáticas y cauces de aguas superficiales en la fase de instalación y explotación del proyecto, entre otras observaciones. Además, la Consejería recuerda a la empresa la normativa sobre gestión de residuos que debe cumplir, en la que incluye la relativa a los residuos tóxicos y peligrosos, así como las leyes que se aplican para la protección de la atmósfera. La empresa deberá instalar una red de control y seguimiento de la calidad del aire, mediante un programa de vigilancia ambiental, y plantear un programa de reducción de las emisiones a la atmósfera de NOx, SO2 y CO a medio plazo. Medio Ambiente también establece recomendaciones para proteger el paisaje y el suelo, la fauna y la vegetación y el patrimonio arqueológico. Por su parte, la dirección de Cementos Alfa aseguró que pondrá en práctica los condicionantes estipulados, porque entiende que «es una resolución adecuada a la normativa». CONDICIONES 1. Sustitución de los combustibles: La sustitución de los
combustibles se producirá progresivamente, efectuándose un
seguimiento analítico medioambiental a través de un Plan de
Vigilancia y Control Ambiental. En el caso de que las mediciones
arrojaran resultados gravemente perjudiciales para la calidad
ambiental, se procederá a disminuir el porcentaje de residuos a
emplear hasta donde sea preciso, a fin de garantizar el mantenimiento
de la citada calidad ambiental.
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