NOTA DE PRENSA/27-06-2005
Con motivo de la exposición pública del
Estudio de Impacto Ambiental de la Incineradora de Txingudi,
promovida por la Mancomunidad de Servicios de Txingudi, queremos
manifestar:
Los responsables políticos de la Incineradora
de Txingudi han transmitido reiteradamente a la población que, la
construcción de esta planta, se haría siempre que fuera aprobada
por las Autoridades Sanitarias. (Estas premisas están recogidas en
varias actas municipales de Irún y Hondarribia, además de en
todas las hemerotecas de prensa).
DENUNCIAMOS que, siendo los aspectos
del riesgo para la Salud la clave de toda la oposición que existe
a nivel mundial para este tipo de industrias:
1. En el EIA, no han realizado ningún
estudio sobre el impacto en seres humanos , ni tan siquiera
sobre el suelo, flora y fauna en relación con el funcionamiento de
esta incineradora. ¿A qué llaman Estudio de Impacto Ambiental? ¿Quién
ha dado el visto bueno al estudio?
2. No existe ninguna autorización, desde
el Departamento de Sanidad, para la instalación de esta
Incineradora de Residuos, para el tipo de basuras que pretende
quemar y para esta ubicación determinada.
Desde el punto de vista Sanitario es escandaloso
que solo se aporta, en el aspecto de Salud Pública, en este
Estudio de Impacto Ambiental, un anexo que es sólo un folleto
elaborado por la Dirección de Salud del Gobierno Vasco con
reflexiones genéricas sobre la incineración. (Folleto que
desconoce la existencia de las dioxinas bromadas, que no habla de
metales pesados, de micropartículas, de los elementos desconocidos
de la combustión… folleto que no lo ha podido redactar ningún médico).
3. No se hace ninguna comparación, desde la salud, con otras
alternativas de la gestión de los residuos (exigencia primera y
fundamental de todo Estudio de Impacto Ambiental). La Dirección de
Salud Pública no participa en la decisión sobre el mejor método
de gestión de las basuras.
4. Es escandaloso que no se hace ninguna
referencia, en el EIA, al impacto principal del penacho de gases
sobre un colegio de niños, ni a la existencia de grandes núcleos
de población a partir de 500 metros, ni a explotaciones
agropecuarias, ni a un hospital, y en 5 Km. toda la Bahía, Lezo,
Oiartzun…. Es como si el ser humano no existiera en Txingudi. 5.
Por dejadez, por falta de valor político o por importantes
beneficios económicos personales, el Alcalde de Irún y presidente
de la Mancomunidad, Sr. Santano, el alcalde de Hondarribia, Sr. Jáuregui,
y la gerencia de la Mancomunidad de Txingudi siguen imponiendo un
proyecto que solo tiene sentido trayendo la basura de Francia, que
fue rechazado por la Diputación, que lo evitan otros alcaldes en
sus ciudades, que es rechazado por más del 82% de nuestra población
.