Amigos de Mataporquera: ante la notoria crispación
social que se ha creado en este pueblo, cosa que me preocupa, me veo
en la obligación de escribir esta carta para intentar aplacarla,
porque la mayoría de los vecinos de este pueblo tenemos una relación
más o menos buena; no podemos permitir que un asunto como el de
Cementos Alfa con discrepancias y pareceres contrapuestos rompa
nuestra relación.
Y digo: a usted, señor director de Alfa que aunque
no se lo crea en esta fábrica tiene obreros, y muy buenos, por
cierto, pero no soldados a los que usted puede mandar a la lucha para
supuestamente defender ese puesto de trabajo que usted dice tener ya
asegurado, (no tendrán más bien que estar unidos para defenderse de
usted...) ¿no le parece que el amedrentar a sus obreros no es la
mejor forma de convencerles? Dice en las charlas con sus obreros, que
su futuro ya lo tiene asegurado. Aparte de una chulería por su parte,
es mentira, pues su futuro como el de sus obreros depende de Cementos
Alfa con la única diferencia de su nómina y la de ellos.
A vosotros, obreros de Alfa entiendo que defendáis
vuestro puesto de trabajo, pero no creo que ese puesto de trabajo éste
ligado directamente a esos beneficios nun ca suficientes que siempre
demandarán los accionistas de Cementos Alfa, aunque para conseguirlos
sea necesario incluso poner en riesgo vuestra salud.
Os presionan para que luchéis; lo más correcto
sería que cada uno se posicionara en proporción a lo que gana ¿no?.
Vosotros sabréis quién tiene que ir en cabeza ¿irá? O hará como
el capitán Araña (aquel que embarcaba a la tripulación y él se
quedaba en tierra). Obreros de Alfa: sé positivamente que muchos de
vosotros tampoco estáis de acuerdo con lo de incinerar residuos de
dudosa procedencia, pero no podéis decirlo, eso está claro; pues
bien, os pido que a nosotros, a los que no nos pueden obligar a
callar, nos dejéis hacer este trabajo, sin enfrentamiento so cial, y
algún día lo celebraremos juntos.
Y al resto de este valle, os pido el máximo de
respeto para todos, incluso para esos que con su avaricia no respetan
nada. No reflejar odio sobre ellos, más bien pena. No desanimaros,
esto va a ser largo; no perder los nervios; utilizaremos la razón, el
derecho a una vida sana, el respeto a todos los puestos de trabajo,
también los de Alfa, perseverancia en las manifestaciones, y con esas
armas venceremos.
Reflexiono y me pregunto: ¿Qué será lo que más
le interesa a Cementos Alfa, S.A?, un pueblo grande, juvenil, con
ganas de ir hacia delante o, al contrario, un pueblo pequeño,
envejecido y con un futuro incierto? Tristemente pienso que lo
segundo.
Claro, de esa forma no tendrá ningún tipo de
oposición ante ninguna de esas barbaridades que ha hecho en este
pueblo pero que nunca más le vamos a permitir hacer, y claro, qué
mejor que poner una incineradora para que el pueblo se deshabite lo
antes posible y así poder meter al horno de clinquer hasta la plaza y
el ayuntamiento si fuera necesario, puesto que en sus cimientos también
hay caliza. Pero no, no creo, no quiero ser mal pensado!
P.D. El pueblo que no tiene memoria está condenado
a repetir su historia. ¡No a la incineración de residuos tóxicos!
Ramón Barriuso
Secretario de Apicar
(Apicultores montañeros)