Comienza una campaña contra la incineración residual

De ARCA, CC OO, CGT y Ecologistas en Acción

E. P. Santander/20-07-2005

CC OO, CGT, ARCA y Ecologistas en Acción han iniciado una campaña en contra de la incineración de residuos en la que pretenden pegar 2.000 carteles en distintos puntos de la región y repartir 5.000 octavillas en los municipios de Valdeolea y Meruelo, en los que están proyectados la puesta en marcha de plantas incineradoras.

En rueda de prensa, José Ángel Herrera, vicepresidente de ARCA, destacó la intención de "trasladar" a toda la ciudadanía la "amenaza" que, según destacó, "representa para todos los cántabros los proyectos de Mataporquera y Meruelo".

Mientras, el responsable de Medio Ambiente y Salud Laboral de CC OO de Cantabria, Jesús María Puente, recalcó que los proyectos de incineración "van asociados" a iniciativas industriales "cada vez menos sostenibles " y que, además, "generan menos empleo". "Optar por la incineración es optar por un modelo productivo condenado al fracaso", sentenció.

Puente consideró, de este modo, que los residuos "no deben tratarse en régimen de incineración, sino en régimen de vertedero " con el fin de "favorecer la reutilización". Por su parte, Bernardo Garía, de Ecologistas en Acción, subrayó los "peligros para la salud" que, según dijo, implica la instalación de plantas de incineración y que "están constatados por la Dirección General de Salud Pública", apostilló. En relación con esta idea, indicó que la Administración "no es acreedora de la confianza" que, según afirmó, "pide a los ciudadanos" para el "control" de la incineración. "La Administración ha dado la espalda a procesos contaminantes en la región y eso es una realidad", recalcó.

Por otro lado, Puente explicó que el Gobierno está "poniendo en marcha" el Plan de Residuos Sólidos Urbanos que, según comentó, está previsto que se dé a conocer al Parlamento de Cantabria en septiembre, a petición del PP. Confió en que el borrador definitivo recoja "algunas de las alegaciones presentadas", ya que era 2totalmente infumable" y contemplaba la incineración de 40.000 toneladas de residuos al año "sin argumentación sólida".