L. G./SANTANDER/25-11-2005
Ecologistas en Acción (EA) manifestó ayer su más
absoluto rechazo al plan de Cementos Alfa de solicitar una ampliación
de cuota para emitir más CO2 con el fin de incrementar la producción.
Esta agrupación considera que la actual cuota es «desorbitada» y
acusa a la empresa de desarrollar una política empresarial «contradictoria».
Cementos Alfa viene reiterando «de forma
machacona», según explican los ecologistas, que su proyecto de
incineración de residuos peligrosos se sustenta en la necesidad de
reducir sus emisiones de CO2 para afrontar los retos del Protocolo
de Kioto. Por lo tanto, estas manifestaciones «no coinciden con su
última afirmación de solicitar más cuota de emisión de CO2».
Ecologistas en Acción recuerda que el Plan Nacional de Asignación
de Emisiones 2005/2007 le concedió al sector cementerio el 94,27%
del total de sus solicitudes de cuota de emisiones. «Peticiones a
nuestro modo de ver -dicen- desorbitada y extremadamente generosas».
En un comunicado, los ecologistas recuerdan
también que, hace un año, la patronal firmó con los sindicatos
de la construcción un acuerdo apoyando la incineración de
residuos pero también se comprometía a afrontar otros proyectos
para reducir sus emisiones, como por ejemplo la cogeneración o el
empleo de biomasa como combustible. A su vez, el Ministerio de
Medio Ambiente puso a disposición del sector un millón de
toneladas de biomasa con esta finalidad, por lo que «ahora se
evidencia que la segunda parte de sus compromisos, a pesar de su
enorme potencial, sólo era la guinda del pastel».
Según este grupo, el anuncio de su proyecto de
ampliación de la producción se realiza «de forma nada inocente»,
al producirse pocos días después de la autorización para
incinerar residuos y expresado en términos de porcentajes de
sustitución en lugar de cantidades. «Con ello, Cementos Alfa
aumentará las previsiones del Gobierno regional de utilización de
8.000 toneladas anuales de residuos peligrosos en una cantidad
porcentual y proporcional al incremento de su producción», dicen.
De todas formas, para ellos, esta cantidad de 8.000 toneladas
tampoco es «creíble», puesto que detallan que «se ha realizado
con unas estimaciones sobreelevadas del poder calorífico de estos
residuos para ocultar la escandalosa cifra real que puede utilizar
y que finalmente puede triplicar a la generación de residuos
peligrosos de toda Cantabria».
Por último, esta organización señala que
Cementos Alfa «hace alarde» de que es la segunda empresa de
Cantabria que obtiene la Autorización Ambiental Integrada, con lo
que se adelanta al año 2007. «La realidad es que la envergadura
de su proyecto de incineración le obligaba a adelantar esos
plazos, pero no obstante intentó evitarlo hasta el último momento
aduciendo que no era más que una mera sustitución parcial de
combustible».