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Un estudio determinará cómo afecta a la salud la contaminación en
la comarca.
Medio Ambiente y Sanidad han elegido a Torrelavega, Meruelo y Valdeolea,
para sentar las bases de un protocolo de actuación que permita adoptar
medidas
Las Consejerías de Medio Ambiente y de Sanidad están elaborando un
estudio para determinar qué efectos producen sobre la salud las
condiciones medioambientales de la comarca de Torrelavega y de las zonas
de Meruelo y Valdeolea, donde la calidad del aire es cuestionada por
colectivos ciudadanos.
El objetivo, según explicaron ayer los consejeros José Ortega y Rosario Quintana, es conocer en primer lugar de donde se parte, cuál es la situación en cada uno de estos lugares, tanto en niveles de contaminación como en cuanto a las patologías más habituales de sus habitantes y las principales causas de mortandad, para hacer un seguimiento puntual de posibles variaciones y adoptar medidas correctoras. «Es un trabajo complejo, y a muy largo plazo, porque se sabe que es difícil estudiar los efectos de las condiciones medioambientales sobre la salud», manifestó la consejera de Sanidad, que anunció que se ha encargado esta labor a expertos de la Escuela Andaluza de Salud Pública. Quintana insistió en que será complicado obtener, a corto plazo, resultados que relacionen determinados riesgos medioambientales con riesgos para la salud, pero dijo que si se lograsen se actuaría de inmediato, «porque es un estudio epidemiológico para lograr resultados que permitan actuar sobre condiciones medioambientales lesivas». Es un estudio ambicioso porque se pretenden identificar no sólo los riesgos de los contaminantes ambientales por superarse los valores permitidos, sino estudiar su posible influencia sobre la salud, «ya que es posible que concentraciones por debajo de los límites tolerados sean perjudiciales, lo que implicaría tener que cambiar los valores fijados», dijo la consejera. El trabajo incluye una primera actuación que consiste en la instalación de diferentes sensores y medidores de los contaminantes en cada una de las tres zonas. Luego se hará un estudio epidemiológico para conocer la situación actual de la salud de las personas, así como la prevalencia y la incidencia de determinadas enfermedades que se sabe que se pueden asociar a los contaminantes (problemas respiratorios, hematológicos, o cánceres). Por último se estudiará cómo los contaminantes se alojan en animales de consumo humano, en especial en la leche de vaca y en las vísceras, para llegar a conocer cómo afectan a los pastizales, a las reses, y al final a las personas a través de la cadena alimenticia. Las primeras conclusiones respecto a la situación de partida podrían conocerse en el plazo de un año, según precisó el consejero de Medio Ambiente José Ortega, quien explicó que el plan iniciado está vinculado a las reivindicaciones sociales. En el caso de Torrelavega por las emisiones de las industrias; en la zona de Meruelo por el efecto que pueda ocasionar la planta de valorización energética que funcionará incinerando parte de los residuos del vertedero, y en Valdeolea por unas reformas realizadas en la cementera de Mataporquera. Ortega añadió que se ha iniciado un proceso que exige a las empresas un control estricto de sus emisiones, y se ha encargado un sistema de control a expertos de la Universidad Complutense, en el que colaboran otras universidades, para determinar la situación actual en las áreas sujetas a estudio a fin de establecer un protocolo de seguimiento y poder actuar de forma inmediata, además del estudio sobre los efectos en la salud, también en marcha.
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