El beneficio de Cementos Alfa creció un 30% en 2006, hasta 21,7 millones
El presidente de la compañía, Manuel de Melgar, considera que este año también habrá un crecimiento significativo del sector de la construcción
La empresa Cementos Alfa, con fábrica en Mataporquera, batió el año pasado sus marcas de producción y de beneficios y espera seguir haciendo lo mismo este año, sin temor a pinchazos en burbujas en los sectores de donde proceden sus clientes. El consumo de cemento es el mejor barómetro para atisbar chaparrones en la construcción y Manuel de Melgar y Oliver, presidente de Cementos Alfa, asegura que, por el momento, el horizonte esta despejado y el crecimiento seguirá siendo importante durante este ejercicio.

Cementos Alfa, empresa cántabra integrada en el grupo Portland Valderrivas, celebró ayer junta de accionistas en sus nuevas oficinas de Santander, en el Parque Empresarial Piasca. Melgar y Oliver y el director general de la compañía, Francisco Zunzunegui, presentaron a los accionistas unos resultados de 2006 satisfactorios. El beneficio después de impuestos alcanzó los 21,7 millones de euros, con un incremento de casi el 20% respecto a 2005.

El volumen de producción de la fábrica de Mataporquera volvió a superar el millón de toneladas (1,037 millones), con lo que batió el récord que se había establecido en el año 2004. Como consecuencia, la cifra de negocio del grupo tuvo un incremento sustancial, del 20%, hasta superar los 99 millones de euros.

La buena evolución del negocio de la cementera se debe al fuerte crecimiento de la construcción en España y, por tanto, al aumento del consumo en los principales mercados de la empresa, Cantabria y Castilla y León. Además, los responsables de la firma hicieron hincapié en que la capacidad industrial y comercial de la empresa sigue en ascenso debido a la política de inversiones continuas para poder responder con agilidad a los requerimientos del mercado.

A este respecto, las inversiones realizadas durante el pasado ejercicio en inmovilizado material rozaron los 18 millones de euros y en su mayor parte estuvieron destinadas a la Planta de Combustibles Alternativos de la fábrica y a las nuevas oficinas de Santander. Además, se comenzó la construcción del tercer silo en el puerto de Raos y de un pantalán, con el objetivo de mejorar las exportaciones. En la actualidad, la empresa exporta el 25% de su producción.

Plan de biomasa

En la producción del cemento se necesita un gran consumo de energía debido a las elevadas temperaturas que se requieren en el proceso de producción. De ahí que un factor fundamental en la mejora de la rentabilidad de estas empresas sea el abaratamiento de los combustibles utilizados. Cementos Alfa dio pasos en este sentido con la instalación de la mencionada planta alternativa, donde se utilizan como combustible residuos de pinturas y de disolventes, que se adquieren a una empresa homologada de Madrid. Esta planta provocó un movimiento de oposición de grupos ecologistas pero finalmente fue autorizada por la Administración después de imponer unas condiciones «muy exigentes, que entendemos», en palabras de los representantes de la empresa.

Un nuevo paso en este campo se dará este año con la instalación de una planta de biomasa, en la que se aprovechará como combustible las podas de los bosques. Con estas medidas, además de abaratar costes, Cementos Alfa busca reducir las emisiones de CO2 producidas por los combustibles fósiles. Cementos Alfa tiene unos derechos de emisión de CO2 de 608.000 toneladas al año y sólo está utilizando 600.000 gracias a una apuesta por combustibles alternativos, como los residuos aludidos, que antes no eran del agrado del Gobierno central pero que ahora ya tienen su apoyo, según explicaron De Melgar y Zunzunegui.

Los representantes de la compañía resumieron su estrategia como una apuesta por el desarrollo sostenible y pusieron como ejemplo su futura planta de biomasa: dos toneladas de biomasa evitan el empleo de una tonelada de combustible fósil tradicional (coque de petróleo) y, por lo tanto, la emisión de 3,12 toneladas de CO2.

Pero su estrategia también se centra en una defensa ante las fluctuaciones del mercado nacional. La única solución son las exportaciones y de ahí que las inversiones en el Puerto de Santander se orienten a poder atender a países cada vez más lejanos. En este terreno, Inglaterra es un mercado consolidado de Cementos Alfa y la empresa tiene confianza en un buen resultado en los próximos años ante las obras para las olimpiadas de Londres en 2012.

Y para prepararse para todas estas cuestiones la empresa seguirá invirtiendo. En 2007 la inversión será de 15,65 millones de euros y se concluirán inversiones iniciadas en 2006 por valor de 16,25 millones.