Imputado un empleado de la constructora
Fadesa por amenazar a ecologistas
NATALIA JUNQUERA - Madrid -
11/04/2008
Les llamaban terroristas y
jaleaban a la gente para ir "a por ellos", a la casa de
Gonzalo Canales, presidente de Arca, la organización ecologista
responsable de la sentencia que paralizó la urbanización donde
habían comprado sus casas, en el Alto del Cuco (Piélagos,
Cantabria). Fue el miedo lo que decidió a Canales a presentar una
denuncia. "El día que rompieron a disparos un farol de mi
casa, pensé que habían llegado demasiado lejos", asegura.
La Guardia Civil le puso
protección y visitó su domicilio durante un tiempo para comprobar
que estaba bien. Casi un año después, los agentes del equipo de
delitos de Internet de la Guardia Civil han identificado, imputado
y tomado declaración a los autores de las amenazas en un foro de
internet creado por los compradores de la urbanización paralizada
hace casi un año por el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria
por considerarla "una dentellada al monte".
Los imputados son: Miguel
Durán Bermúdez, empleado de Martinsa-Fadesa, la constructora; José
Ignacio Arminio Roiz y Óscar Roberto Vallejo, ambos compradores de
viviendas en la urbanización. Preguntado qué pretendía decir
cuando escribió "¡Todos a una, a por Arca!", el primero
negó haberlo escrito y aseguró que a él "no se le ocurriría
amenazar a nadie". Arminio se negó a declarar. Vallejo confesó
haber llamado "terroristas" a los miembros de Arca, haber
pedido "que no se fueran de rositas" y que sufrieran
"en sus propias carnes el daño que nos han hecho".
Consultado por este periódico, Arminio Roiz, negó haber sido
llamado a declarar y aseguró que los mensajes del foro "sólo
reflejan la rabia y la impotencia de los compradores. Es el colmo
que la Guardia Civil investigue a los afectados", añadió.
Durán también negó haber participado en las amenazas.
El Juzgado de Instrucción
número 2 de Santander concluyó que los hechos pueden ser
constitutivos de falta. Arca ha apelado la decisión por considerar
entre otras cosas, que, al tratarse uno de los imputados de un
empleado de la constructora, debe ser juzgado como delito.
|