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Desbordados
por la basura
-->>[El
País] [18/06/08 | 00:19 h.]
Gonzalo
Canales, del colectivo Arca de Cantabria, censura la falta de contenedores
para reciclar porque, en el fondo, dice, "no interesa el reciclaje,
porque entonces hay menos toneladas que irían a la incineradora"
ALBERTO URIONA - Madrid - 16/06/2008
La basura se sale: 15 de los más de 120 vertederos urbanos españoles se
encuentran llenos pero siguen funcionando. Y entre el otro centenar las
irregularidades se suceden por la contaminación del suelo o los malos
olores. En España, donde cada año se generan más de 25 millones de
toneladas de residuos sólidos urbanos, se hace justo lo contrario de lo
dictado por la Unión Europea. La directiva 99/31/CE, traspuesta en 2001,
dice que la eliminación de residuos en vertedero es la última opción
para el tratamiento de los residuos y que en ocho años (o sea para 2009),
se debe reducir a la mitad de la basura orgánica respecto a 1995. Nada más
alejado de la realidad: hasta 2005 -últimos datos oficia-les- los
residuos urbanos han crecido un 46% y se generan 1,4 kilos por habitante y
día. "El crecimiento se produce además cuando el Plan Nacional de
Residuos 2000-2006 fijaba como objetivo reducir los residuos a la cota de
1996", dice Greenpeace.
Como la gestión de los residuos sólidos urbanos es competencia de las
comunidades autónomas, la situación es muy desigual. La Comunidad
Valenciana, Canarias y Galicia concentran la mayoría de los vertederos
saturados. En Euskadi se ha llegado a un acuerdo para que la basura del
vertedero de San Marcos, en San Sebastián, que tenía que haberse cerrado
hace dos años, se traslade en los próximos cuatro años a un basurero de
Vizcaya.
La situación en la Comunidad Valenciana es la más acuciante. El Gobierno
autónomo aprobó un plan de residuos en 1997 para solucionar los
problemas en cinco años pero todavía no se ha abierto ninguna de la
quincena de nuevos vertederos previstos. El basurero del área
metropolitana de Valencia se sale de sus costuras desde hace años y se
construyen a marchas forzadas dos que lo reemplacen. En Sagunto se ven
obligados a trasladar la basura a la población murciana de Jumilla a la
espera de contar con un vertedero. La urgencia es tal que la empresa
adjudicataria de la nueva planta en Sagunto ha pedido permiso al Gobierno
para empezar a llevar basura a vertedero antes de poder tratar los
desechos.
En Canarias, la mayoría de sus ocho vertederos se encuentran a rebosar. Y
hay agravantes, como el de La Palma que no tiene autorización para
funcionar, señalan los ecologistas, y en Gran Canaria la planta de
biometanización (que aprovecha el metano generado por la basura) está
parada "porque no se separa la materia orgánica". Galicia tiene
saturados sus principales vertederos. El de Nostían (A Coruña) sólo
recicla el 55% de las basuras que recibe, cuando el objetivo era del 72%.
Unos porcentajes elevados porque la planta fue diseñada para tratar
separadamente la materia orgánica y la inorgánica. El vertedero de
Sogama (Cerceda), inaugurado en 2002 y el más grande de España (supera
en un 40% la capacidad de Valdemingómez en Madrid), nunca ha dado abasto
y sólo recicla un 14% de la basura.
En Castilla y León no hay ningún vertedero lleno pero el problema, señala
Ecologistas en Acción, es que sólo dos de los 10 urbanos tienen la
llamada autorización ambiental integrada, un requisito fijado por la UE.
En Murcia, los ecologistas van a presentar una denuncia a la fiscalía
porque los lixiviados (el agua contaminada que se filtra por la basura) de
los basureros de Ulea y Alcantarilla "van directamente al
alcantarillado", aseguran. Cataluña, Navarra, Madrid y Euskadi son
las comunidades con menos problemas. En el País Vasco se han aprobado
planes de gestión para alcanzar en 2016 el vertido cero, es decir, que sólo
vaya al basurero aquello que no se pueda reciclar.
El escaso reciclaje, que ronda el 10% de media en España, explica la
saturación y el aumento de los desechos en los vertederos de residuos sólidos
urbanos. Para hacer frente a ello, la alternativa elegida -sobre todo en
las comunidades con problemas de espacio para ampliar los basureros- ha
sido la incineración y ahora hay 10 plantas en marcha. Pero, además de
las críticas a los residuos tóxicos generados, se alude a que se
desincentiva aún más el reciclaje. En Melilla y Cantabria, ambos con
incineradoras, se generan 1,8 y 1,7 kilogramos por habitante y día,
bastante más de la media española de 1,4 kilogramos.
Antxon Olabe, economista ambiental de la empresa Naider, cree que en los
últimos 10 años apenas ha habido avances pese a las elevadas inversiones
hechas, gran parte de ellas con fondos europeos. "El 90% de la basura
va a vertederos o se incinera. Y creo que eso es un fracaso". Por
ello aboga por realizar una auditoría del dinero gastado y los resultados
obtenidos con las inversiones realizadas. "Por ejemplo, los millones
de euros gastados en instalaciones como las de tratamiento de envases, que
luego sólo funcionan al 20% o el 30% de su capacidad". En la parte
positiva, Olabe cita la eliminación de gran cantidad de vertederos
incontrolados -aunque todavía persisten 800.000 toneladas al año en
focos ilegales-, los avances en la gestión de los basureros y la
disposición de plantas de tratamiento e incineradoras muy avanzadas.
Ley y realidad van disociadas, según los ecologistas
"La legislación va por un lado y la realidad por otra". Daniel
López, portavoz de Ecologistas en Acción en Andalucía, califica la
gestión de la basura de "lamentable". López censura que la
treintena de vertederos andaluces ha recibido la llamada autorización
ambiental integrada sin que se exija una de las directrices principales de
la normativa de la UE de 1999: que los residuos susceptibles de
tratamiento no sean llevados a los basureros.
Andalucía, como Extremadura o Castilla y León, se han limitado a ir
ampliando los vertederos según se iban llenando, por lo que no ha tenido
los problemas de espacio de la Comunidad Valenciana o Canarias. López
opina que la legislación, tanto europea como autonómica, "es muy
apropiada pero se queda en pura retórica. El vertedero sigue siendo la única
alternativa de gestión". Gonzalo Canales, del colectivo Arca de
Cantabria, censura la falta de contenedores para reciclar porque, en el
fondo, dice, "no interesa el reciclaje, porque entonces hay menos
toneladas que irían a la incineradora".
En Madrid, las quejas se dirigen sobre todo a los efectos de la
incineradora de Valdemingómez, debido a las molestias de las cenizas que
arroja. En Cataluña, la política de la Generalitat se ha centrado en
subvencionar a las entidades locales para que clausuren los vertederos
incontrolados de residuos, pero no dejan de aparecer casos en los que tal
medida fracasa. El principal inconveniente es el aumento de residuos que
generan los núcleos urbanos, cerca del 20% cada cinco años, según
estima el Gobierno catalán. El incremento alimenta la proliferación de
vertederos ilegales atomizados, que se descubren episódicamente. Los últimos
se desmantelaron el pasado abril, con desechos generados por la
administración.
El Ministerio de Medio Rural, Medio Ambiente y Marino, que aún prepara el
siguiente plan nacional de residuos y asegura no disponer de datos
actualizados de la situación de los vertederos, dice que se está
trabajando en un plan de acción concreta en los vertederos.
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