Las charlas han sido un éxito tanto en Reinosa
como en Mataporquera, pero no podemos decir lo mismo de la de Aguilar
y eso que ha sido donde más despliegue habíamos hecho, porque la
sala, aunque con mucho más aforo, no se ha llenado ni mucho menos:
apenas doscientas personas y ausencia de medios de comunicación.
Eso sí, doscientas personas que han salido con una
completa información después de ver a unos ponentes que han estado
estupendos. Primero, una presentación de los distintos proyectos en
Mataporquera y Barruelo, a cargo de la presidenta de CCSA, Conchi Pérez,
quien dio paso a Mario Fernández, como ya dijimos médico, miembro de
la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública, máster en
Atención Sanitaria y Medio Ambiente por la Universidad Pública de
Navarra y profundo conocedor de la incineración de residuos.
Mario Fernández centró su charla en los efectos
para la salud de la contaminación producida por la incineración de
residuos: metales pesados, dioxinas y furanos, la forma en que estos
productos se difunden y su absorción y acumulación en los organismos
vivos. Destacamos sus explicaciones sobre cómo se avanza lentamente
en el conocimiento de los efectos que producen en la salud, de las
convenciones sobre dosis mínimas legales permitidas y su evolución
en el tiempo, todo ello en lenguaje asequible e ilustrado con ejemplos
de casos históricos concretos.
Tras él, dos concejales del Ayuntamiento El Pont
de Vilomara i Rocafort, Jaume Parcerisa y Antoni Vilanova, vinieron a
poner en evidencia las mentiras de su alcalde, que hace
aproximadamente un año estuvo aquí, invitado por la promotora Técnicas
Reunidas y Alejandro Lamalfa, para contarnos las excelencias de los
proyectos de tratamiento de residuos que ya funcionan en aquél pueblo
y ahora se pretenden instalar en Barruelo de Santullán. La mala
calidad de los empleos, las fugas tóxicas y accidentes, el
empobrecimiento de un pueblo donde el paro no ha disminuido y el valor
de la vivienda es el más bajo de toda la zona, los casos concretos de
trabajadores intoxicados, de chimeneas seguras que no lo son, de
empresas que iban separar componentes para reciclarlos y en lugar de
ello tan solo trituran y queman...
En fin, no hay peor ignorante que el que no quiere
dejar de serlo y por eso hemos echado en falta de forma particular a
algunos que no se pronuncian sobre estos proyectos alegando que aún
no tienen suficiente información. A otros que sí han estado, se lo
agradecemos y esperamos que lo hayan considerado suficiente para
decidirse. En cualquier caso, vamos a seguir poniendo a disposición
de todos información competente y de primera mano y vamos a seguir,
el tiempo que sea necesario, poniendo en evidencia las mentiras de
estos parásitos que amenazan el futuro de nuestra comarca.
4-3-02
CCSA