LUIS SILIÓ FERNÁNDEZ/COLECTIVO CIUDADANO DE
VALDEOLEA
Tribuna Libre
Con nuestro máximo respeto al Colegio Oficial de
Ingenieros de Cantabria y a la Asociación de Ingenieros Industriales
Julio Soler, queremos manifestar nuestro descontento con parte de las
manifestaciones emitidas, en el espacio Tribuna Libre del pasado
Martes día 13. Están preocupados por la fuerte oposición a los legítimos
proyectos que para mejorar la industria en Cantabria presenta la
empresa de Cementos Alfa, instalada en este Municipio de Valdeolea
desde el año 1930. Tenemos que decir que con el proyecto que quieren
llevar a cabo la mencionada ninguna mejora va proporcionar al
desarrollo industrial de Cantabria, pues ningún puesto de trabajo va
a crear ni tampoco ninguno va a destruir, lo que si es cierto si va a
mejorar sus beneficios económicos. Pero eso sí, a cambio de producir
más contaminación y mucho más tóxica que la actual, que en algunas
épocas y varias al año es bastante importante, ya que las medidas
establecidas en muchos días del año son muy defectuosas.
Estos efectos los sufrimos los ciudadanos de este
municipio y por eso nos oponemos al nuevo proyecto de cambio de
combustible por que pasara lo mismo y sus contaminantes con
coincineración de residuos tóxicos y peligrosos, como son los
aceites vegetales, los industriales, el fuel-blending, los lodos de
depuradoras tanto urbanas como industriales, las cubiertas usadas, así
como residuos de vehículos automóviles. De estos residuos ustedes
nada dicen, se refieren solamente a los clientes y al fuel-blending.
No dicen nada del Protocolo de Estocolmo firmado en Mayo del 2002 en
el que se han incluido las cementeras que coincineran residuos entre
las cuatro fuentes más importantes de emisión de dioxinas y furanos,
luego no parece que se destruyen por las altas temperaturas. Las
dioxinas y furanos son unas familias de compuestos químicos que se
originan en procesos de combustión y químicos en presencia de cloro,
bromo o flúor, más otros compuestos orgánicos. En los procesos térmicos
estos compuestos se genera entre los 250ºC y 400ºC, viéndose
facilitada su síntesis por la presencia de determinados metales.
De los datos epidemiológicos disponibles se
desprende que pueden ser los compuestos más tóxicos estudiados.
Hoy parece aceptado que las medidas que se
consideran más adecuadas para reducir, que no evitar, la emisión de
las dioxinas y furanos son temperaturas de combustión por encima de
los 850ºC, tiempo de residencia de los gases de 2 segundos a dicha
temperatura, y mantenimiento de turbulencia durante la combustión.
Pero estas medidas para la desnaturalización de contaminantes no
resultan suficientes y en los controles y trabajos analíticos se
viene detectando que en los procesos de combustión se generan
dioxinas, incrementándose esta generación con la coincineración de
residuos.
Que puede pasar con la coincineración de neumáticos
que también esta prevista (caucho vulcanizado más aditivos), generará
unas emisiones significativas (desde la perspectiva de salud y
medioambiental) de PAH (hidrocarburos aromáticos policíclicos) y de
benceno con demostrados efectos cancerígenos. Son elementos muy volátiles
por lo que escapan con facilidad a las técnicas de filtrado de gases.
Otro grupo de contaminantes emitidos se centra en
las micropratículas y los óxidos de plomo y de zinc. Si bien son
poco volátiles, con la presencia del cloro en el horno se pueden
generar cloruros de plomo y presencia significativa en las emisiones,
por lo que dado su extrema ubicuidad ene l medio no existen límites
seguros.
En cualquier caso, el problema de las emisiones
solo es una parte. Junto a la emisión de contaminantes habrá de
tenerse muy presente los valores de la inmisión, y los niveles de
estos contaminantes en el entorno de la cementera. Así mismo hay
alternativas para el aprovechamiento material de los neumáticos,
fundamentalmente en obras públicas. No hay necesidad por lo tanto que
las cementeras tengan que resolver este problema.
En conclusión creemos que el proyecto no es
viable, desde el punto de vista medioambiental, como de la salud de la
población y que la autoridad competente para otorgar los permisos, en
este caso la Consejería de Medio Ambiente, debería proceder a no
autorizar este proyecto por su gran coste medioambiental y la salud,
igual que actuaron en la Comunidad de Madrid con la cementera de
Morata de Tajuña, empresa del mismo grupo que Cementos Alfa.
Ya que se hace mucha mención a la normativa, tanto
europea como española, nada se dice del Decreto 2414/1961. de
Actividades Molestas Nocivas Insalubres y Peligrosas. Y el proyecto de
Cementos Alfa no solo es la coincineración de residuos, sino también
almacenamiento de productos peligroso e insalubres en cantidades que
superan los 700.000 litros, que según el mencionado Decreto no pueden
almacenarse a menos de dos mil metros del núcleo más próximo de
población agrupada y, Cementos Alfa se encuentra en el mismo núcleo
de la población de Mataporquera. «Esta iniciativa no es viable desde
el punto de vista madioambiental, como la salud de la población y que
la autoridad competente para otorgar los permisos, en este caso de la
Consejería de Medio Ambiente, debería proceder a no autorizar este
proyecto»
Nota: Felicitamos al Diario Montañés por publicar esta
tribuna. Como aún estamos doce a tres, para equilibrar les queda
mucho, pero al menos ésta ha sido una sorpresa agradable...