|
Dos
noticias internacionales que afectan al proyecto de Cementos Alfa
-->>[Plataforma
cívica contra la incineración] [21-05-04]
23:53
En
el transcurso de esta semana dos noticias en el ámbito de lo internacional
han pasado inadvertidas para la opinión pública campurriana a pesar de su
enorme trascendencia en uno de los mayores y más vivos debates que se ha
suscitado en los últimos tiempos en la Comarca: la incineración de residuos
en la planta de Cementos Alfa de Mataporquera.
El pasado día 17, entraba en vigor el Convenio de Estocolmo de Contaminantes
Orgánicos Persistentes, al ser ratificado por más de 50 países. Dicho
Convenio auspiciado por NN.UU. fue aprobado en el año 2.001 con la firma
preliminar de 151 países y viene a alertar sobre las graves consecuencias
para salud de 12 contaminantes químicos que, como las dioxinas y furanos,
pueden producir: cáncer, trastornos endocrinos, esterilidad y malformaciones
fetales. Al respecto, tenemos que recordar que, el anexo C de dicho
Convenio identifica la incineración de residuos y la incineración de
residuos peligrosos en hornos de cemento en primer lugar dentro de las cuatro
principales fuentes de emisión de dioxinas y furanos.
Por otro lado, esta misma semana, organizado por la Asociación Terapéutica
Anticancerosa (ARTAC) y con el apoyo de NN.UU., se ha firmado el Llamamiento
de París entre cuyos signatarios se encuentran importantes médicos, científicos,
varios premios Nobel, así como el propio ex Secretario General de la ONU
Boutros-Ghali. Este Llamamiento pretende contrarrestar las presiones de la
industria que quiere dulcificar un programa de control de ciertas sustancias
químicas. En cuanto a su contenido, se señala el continuo incremento de cáncer
desde los años 50, destacando el incremento en un 0,8 anual de los casos de
cáncer infantil, también se pone de manifiesto que más del 15 % de las
parejas en Europa son infértiles en gran medida por esa contaminación química.
Una vez más, dioxinas y furanos junto con los metales pesados, hidrocarburos
poli aromáticos, pesticidas, aditivos alimentarios aparecen una vez más señalados
como culpables.
Por último, el Llamamiento manifiesta que la contaminación no se debe sólo
a que se regula mal la comercialización de los productos, sino que falta
vigilancia sobre la producción, el consumo y su tratamiento como residuo; y
termina solicitando una profunda investigación y revisión de todos estos
aspectos y mientras tanto que se aplique el principio de precaución dados
los enormes riesgos a los que nos enfrentamos.
volver
|